Hace dos años que no colgaba nada. Varios simbronazos personales hicieron que creatividad sea consumida por otros "transformadores". 45 horas semanales de enajenante jornada laboral absorven toda la energía creativa de cualquiera pueda tener. Escasean los momentos de ocio que permiten, por ejemplo, escribir estas líneas.
Los estudiantes estamos teniendo un año agitado acá en Argentina. Se ve como una politica educativa que, a pesar de haber aumentado el presupuesto, está limitada por su atomización a nivel nacional. Sin embargo, el denominador común que hace maravillas en la tarea de unificar la lucha estudiantil, sigue sin ser erradicado: las carencias materiales y simbólicas que estamos padeciendo.
Las condiciones sociales actuales hacen que los hijos "hereden" los condicionamientos familiares. Quién necesita trabajar para estudiar porque su familia no puede costearle los gastos, termina dejando el estudio o tardando una eternidad en graduarse. La universidad, mas allá de ser pública, no es gratuita. No estoy descubriendo nada nuevo en este sentido.
En términos estrictamentes personales, trabajo y estudio. Duermo, como mucho, 6 horas por día y además hago lugar para sumarme a los reclamos estudiantiles. El tiempo libre en mi universo, está en extinción hace rato.
Estoy empezando a sacar el óxido al fusil. Prometo ser mas fluído con los posteos.
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