“Uno sólo puede comprender el propósito y la misión de su propia existencia cuando ve que es útil para el otro”. Stefan Zweig
Tuve muchas dudas con respecto al tema que tocaría en este texto escrito para la Facultad, cuando me surgió una pregunta: ¿Para que?. Intenté buscar un fundamento un poco menos hipócrita que el de conseguir una nota e irme a inscribir en otra materia para avanzar en mi carrera. ¡Como cuesta hablar de política!, al menos la del presente…
Recuerdo una clase de Teoría Polìtica II el año pasado. Los docentes habían decidido no dictar contenidos debido a una medida de fuerza gremial. Se propuso debatir sobre el tema cuando una alumna tomó la palabra y dijo: “Disculpen, pero me parece una falta de respeto que no hayan avisado que iban a hacer paro. Yo vengo a estudiar”. Traduzco ésta ultima frase: “Me importa un cuerno lo que le pase a los demás”. Subsiste en nuestra cabeza la idea de Sociedad Civil de Hegel, los demás son sólo medios para conseguir fines.
Es evidente que éste orden de cosas lleva al egoísmo mas despiadado. Es proporcionalmente decepcionante encontrar ejemplos así en una casa de Altos Estudios. Demuestra que tan aniquilados estamos con respecto a proyectos en común.
Nosotros, como portadores de un saber científico, tenemos que utilizar el conocimiento adquirido con un fin social. Pero, queda lindo como palabra escrita. ¿Qué hacer?, ¿cómo?, ¿dónde?...La única respuesta que humildemente se me ocurre es “ser creativos”. La capacidad creadora del ser humano es infinita y poderosa. Sobran ejemplos en la historia del hombre.
Veo constantemente como se malgastan recursos mentales y saliva en estériles debates sobre presuntas diferencias teóricas que sin quererlo o a propósito, ayudan a reproducir las condiciones de existencia del sistema. En una dialéctica inconclusa, los conceptos se quedan atrapados en otra dimensión para nunca más volver. Quedan inertes y metafísicos. Ya no son instrumentos para el cambio, sino colectoras que derivan la a-tensión hacia otros ámbitos. Es la dictadura del diccionario.
“Para la masa de los hombres, es decir, para el proletariado, estas ideas teóricas no existen y no necesitan, por tanto, ser eliminadas (…)” . Si buscamos cuestiones atemporales para debatir propongo una: El sujeto que tiene 6 o 7 hijos, que no sabe si va a comer él ni mucho menos sus hijos, que no puede dejar registros siquiera de su existencia porque no esta documentado, que no le queda un ápice de autoestima, y aunque le gustaría mucho que lo exploten en un empleo mal remunerado, no encuentra un grillete amigo que lo salve. Para él, no hay pasado ni mucho menos futuro. Así, hay millones en Latinoamérica, en principio. Sólo hay que cambiar “sujeto” por “pueblos”, “comunidades originarias”, “asentamientos” o “países enteros”.
Políticas estatales enteras niegan la existencia de vastos sectores sociales al no ser interpelados por acciones que mejoren sus vidas. Pero, al mismo tiempo, parecería que sí se los tiene en cuenta a la hora de sumergirlos bajo la línea de indigencia.
Hegel en su momento ya lo había tomado en cuenta: “la caída de una gran masa por debajo del nivel de un cierto modo de subsistencia, que se regula por sí mismo como el necesario para un miembro de la sociedad, y de este modo lleva a la pérdida del sentimiento del derecho, de lo jurídico y del honor de existir por su propia actividad y trabajo, lleva el surgimiento de la plebe, que por su parte proporciona la mayor facilidad para que se concentren en pocas manos riquezas desproporcionadas” . Lo fundamental es que la situación descrita por Hegel es un hecho consumado desde hace siglos y parece ser que no se va a revertir “por sí sola”.
La reproducción de las relaciones de producción necesita, además del monopolio “legítimo” de la fuerza, la función de diversos aparatos ideológicos de estado. Como lo ha dicho Althusser al hablar sobre la consolidación del aparato de estado burgués a fines del siglo XIX: “Creemos tener buenas razones para pensar que detrás del funcionamiento de su aparato ideológico de Estado político, que ocupaba el primer plano, lo que la burguesía pone en marcha como aparato ideológico de Estado Nº 1, y por lo tanto dominante, es el aparato escolar que reemplazó en sus funciones al antiguo aparato ideológico de Estado dominante, es decir, la Iglesia. Se podría agregar: la pareja Escuela-Familia ha reemplazado a la pareja Iglesia-Familia” . Completa la escena la llegada de los “Mass-Media” y de la “revolución tecnológica” como modo “binario” de transmitir y/o reproducir ideología dominante.
De modo que la relación docente-alumno estaría en el ojo de la tormenta, por decirlo de alguna manera. Asistir sólo a un acto lúdico que dura dos horas, 3 veces por semana o concebir ésta relación como desesclerosante, movilizadora, motivadora. Revolucionaria o funcional.
Crear, inventar, innovar formas de resistencia y de encuentro que enfrenten a la lógica lascerante del sistema debe ser la respuesta al “para qué” que nos guíe durante el estudio de nuestra carrera y el ejercicio de la profesión.
martes, 17 de junio de 2008
domingo, 25 de mayo de 2008
45 MINUTOS DE REPUDIO EN CÓRDOBA

Esto fue lo que duró el combate contra la policía, luego de la sanción del aumento del cospel en Sesión Extraordinaria y con la oposición ausente del recinto.
El 14 de febrero pasado, la movilización popular logró detener el aumento del boleto de transporte público en la ciudad de Córdoba. Medida antipopular impulsada por el intendente de la ciudad, Daniel Giacomino y su bloque en el Concejo Deliberante. Cabe destacar que a pesar de ser el transporte de Córdoba el más caro del país, esto no redunda en mejoras en el servicio, debiendo soportar los usuarios largas esperas, unidades precarias, etc.
A pesar de la movilización masiva, el 23 de mayo el Concejo Deliberante aprobó el aumento del boleto de $1,20 a $1,50. Para lograrlo debieron montar un fuerte operativo policial y recurrir a la represión, deteniendo a 4 manifestantes de diferentes organizaciones sociales. Los mismos fueron liberados el 25 de mayo.
Muy escueta difusión tuvo este hecho en los medios masivos de Capital y Gran Buenos Aires. Por lo poco que fue visto, el denominador es común: La criminalización de la protesta. Clarín, citando al comisario a cargo de la represión transcribió: "Las personas que promovieron los disturbios pertenecían a diferentes grupos de izquierda y estudiantiles. Estaban organizados y venían con palos y las caras tapadas. Tenían claras intenciones de causar daño". En ningún momento “el gran diario argentino” puso en tela de juicio el aumento en sí. Lo mismo de siempre.
Desde nuestros lugares tenemos que apoyar las luchas con difusión para que el repudio sea de 24 Horas.
Fuentes:
* Prensa MPR Quebracho
* Clarín, versión digital 23-5-08
miércoles, 7 de mayo de 2008
LA CÓMODA ACCIÓN
Parece que todavía hay gente que no re-acciona. Se lo vió el último Martes. Después del anuncio del aumento de las retenciones por parte del ministro Lousteau, la virulencia de los sectores que representan al gran latifundio como la Sociedad Rural y sus tuertos aliados eventuales, fue aumentando.
Resulta que los pequeños productores, como las capas medias en general, se dan cuenta de la inundación cuando tienen el agua al cuello. Las retenciones a las exportaciones tuvieron un carácter uniforme desde que se implantaron por primera vez. Quiero decir, paga lo mismo un Werthein con 15000 has que un chacarero con 25 has. Entonces, por que no han sido tan intransigentes desde que fueron implantadas las retenciones...
Digamos que esto es un defecto de origen que nadie se preocupó por resaltar, o que no fue remarcado con suficiente énfasis. Hasta ésta semana. El despavilado descontento de los “chacareros” se junta con las ánimas golpistas de siempre. Evidentemente, es conveniencia mutua.
Capítulo aparte merece la reacción “espontánea” de los auténticos vecinos de la Capital. Hablo, por supuesto, de los estratos pauperizados de Palermo, Recoleta y Barrio Norte, quienes salieron a las calles con sus cacerolas para apoyar “al campo” contra el “resentimiento Montonero”. Condimentado con una grotesca acción de los medios masivos de comunicación, en éste freak show pudo verse lo mas rancio de la sociedad argentina, ideológicamente hablando.
Es cierto que diversos sectores a favor del Gobierno salieron a las calles a manifestar su apoyo. Proporcionalmente incierto es que fueron sólo ellos los que salieron a las calles, en algunos casos, no a favor del Gobierno, sino en contra de los sectores que coquetean con el golpe (sea éste de cualquier índole). En mi caso preferí pecar por acción antes que por omisión. En otros casos, como los de la izquierda de siempre, lo arreglaron con un panfletito caracterizando los cacerolazos y los cortes de ruta como una “nueva pueblada” contra “los K” y los “piquetruchos” (Partido Obrero dixit), ofreciendo muy a lo liberal, una alternativa Obrera y Socialista, pero sin tener la capacidad de movilización ni el calor en el pecho para ese fin.
Fue en verdad como un Deja Vu. Lo mismo pasó en el 2001, y en muchas otras oportunidades de la historia. La historia se repite, y en forma de tragedia, como diría Carlitos. Varias veces.
La izquierda eminentemente Trotskista junto con otros sectores increíblemente mas minoritarios se volvieron a desubicar. El librito no les dio ninguna solución para la caprichosa realidad argentina, y decidieron sentarse “a ver qué onda”. No se enfrentaron al enemigo histórico del Estado de Derecho, amigo a su vez de las armas y las desapariciones.
A pesar de que los frutos del enfrentamiento los recoja el Oficialismo, es un precio que todos deberíamos pagar por enfrentar a los anacrónicos fantasmas del golpe. Fantasmas que hoy, gracias a la mayoría del pueblo, huelen a naftalina.
28/3/2008
Resulta que los pequeños productores, como las capas medias en general, se dan cuenta de la inundación cuando tienen el agua al cuello. Las retenciones a las exportaciones tuvieron un carácter uniforme desde que se implantaron por primera vez. Quiero decir, paga lo mismo un Werthein con 15000 has que un chacarero con 25 has. Entonces, por que no han sido tan intransigentes desde que fueron implantadas las retenciones...
Digamos que esto es un defecto de origen que nadie se preocupó por resaltar, o que no fue remarcado con suficiente énfasis. Hasta ésta semana. El despavilado descontento de los “chacareros” se junta con las ánimas golpistas de siempre. Evidentemente, es conveniencia mutua.
Capítulo aparte merece la reacción “espontánea” de los auténticos vecinos de la Capital. Hablo, por supuesto, de los estratos pauperizados de Palermo, Recoleta y Barrio Norte, quienes salieron a las calles con sus cacerolas para apoyar “al campo” contra el “resentimiento Montonero”. Condimentado con una grotesca acción de los medios masivos de comunicación, en éste freak show pudo verse lo mas rancio de la sociedad argentina, ideológicamente hablando.
Es cierto que diversos sectores a favor del Gobierno salieron a las calles a manifestar su apoyo. Proporcionalmente incierto es que fueron sólo ellos los que salieron a las calles, en algunos casos, no a favor del Gobierno, sino en contra de los sectores que coquetean con el golpe (sea éste de cualquier índole). En mi caso preferí pecar por acción antes que por omisión. En otros casos, como los de la izquierda de siempre, lo arreglaron con un panfletito caracterizando los cacerolazos y los cortes de ruta como una “nueva pueblada” contra “los K” y los “piquetruchos” (Partido Obrero dixit), ofreciendo muy a lo liberal, una alternativa Obrera y Socialista, pero sin tener la capacidad de movilización ni el calor en el pecho para ese fin.
Fue en verdad como un Deja Vu. Lo mismo pasó en el 2001, y en muchas otras oportunidades de la historia. La historia se repite, y en forma de tragedia, como diría Carlitos. Varias veces.
La izquierda eminentemente Trotskista junto con otros sectores increíblemente mas minoritarios se volvieron a desubicar. El librito no les dio ninguna solución para la caprichosa realidad argentina, y decidieron sentarse “a ver qué onda”. No se enfrentaron al enemigo histórico del Estado de Derecho, amigo a su vez de las armas y las desapariciones.
A pesar de que los frutos del enfrentamiento los recoja el Oficialismo, es un precio que todos deberíamos pagar por enfrentar a los anacrónicos fantasmas del golpe. Fantasmas que hoy, gracias a la mayoría del pueblo, huelen a naftalina.
28/3/2008
martes, 22 de abril de 2008
DESPERDICIO

Anoche estuve con el Gordo Cooke. Me lo crucé en una de las tantas esquinas de Buenos Aires en las que a veces me pierdo. En realidad, yo lo estaba buscando…no se bien si a él o lo que él dice, pero mi intención era hacerle un par de preguntas.
Hacía varios días que venía sintiendo ésa incomodidad que percibe uno cuando flota, cuando no tiene tracción. Querés avanzar y no podés. Pensaba en la importancia de ésa gente que sí hizo tracción en la historia argentina, y pum!, me surgió la idea de ir a buscar al Bebe.
Anduve por todos lados. Fui a Azopardo, donde se reflotó en mí el día que se llevaron al General, entre escoltas de payasos macabros y cierta base movilizada. Pasé por enfrente de Belgrano, por la Pirámide rodeada por un círculo interminable de contradicciones que hasta ahora, no logro comprender: Una Abuela, recibiendo un premio de un órgano que ayudó a ‘’desaparecer’’ a su nieto, sentada al lado del creador de la falacia de la ‘’Tortuga”, siendo aplaudida porque defendía los derechos humanos, hoy hecho ficción.
Llegué a la triple frontera, allá en Angel Gallardo. Que vergüenza me dió. Un halo congelado me cacheteó la cara. El edificio se impone desafiante frente al Hospital Naval, pero el plan de estudios sigue siendo europeizante, muy poco útil para este lado del mundo. Es una fábrica de encuestadores y peregrinos, no de revolucionarios. Y nosotros no nos sacamos las orejeras. Acá, a los Dioses no los mataron, son los de siempre. Las herramientas, las mismas que hace 25 años, como si el tiempo girase en redondo (hasta que se corte el eje)... Las luchas internas (usualmente por el chanchito) cegan el objetivo final, y los planes de estudio se vuelven cada vez mas obsoletos, sólo sirven para masturbarse. Hacer teoremas que flotan, sobre la miseria planificada. Mientras no hagamos un piso donde traccionar, no iremos a ninguna parte. La guerra es contra la normalidad. Y la normalidad es genocidio.
Con mucha voluntad, la (pierna) izquierda le hace el juego a la derecha y vuelvo a patear. No debía olvidarme de lo que estaba buscando. Frenético, muevo la cabeza para encontrar alguna mirada de contenido cómplice en alguien. Con odio, triste, amargado, camino con la cabeza agachada. Una frase: ‘’Estas provincias desean pertenecer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno…”, mejor paro.
Carlos María de Alvear, autor de la visionaria frase, tiene la estatua mas estética de Buenos Aires. “La visibilidad es todo”, sentencio. Si no te haces ver, no existís. Acaso hay monumentos al Chacho, a Varela, a Moreno y muchos otros invisibilizados por la historia mitrista?. Peor aún, hace mucho que no leemos, por ejemplo, la constitución del ’49, la historia de Cuba, de los paises de África, Vietnam, América Latina. No nos van a enseñar.
Revolviendo en el arcón del pasado nacional, me doy cuenta que me falta mucho por comprender y aun más por (de)construir. Mientras hago catarsis caminando a ninguna parte, sigo buscando señales que ordenen mis reflexiones, ¡que dificil que es todo!. Con esta charanga del Posmodernismo, la tecnología y demás yerbas, el concepto clásico del Poder ya no sirve. Carente de argumentos filosóficos, pienso: El Poder lo tiene quien crea realidades…y las justifica. Medios masivos de comunicación, clase política, gurúes económicos, Holdings, Empresas off shore, los ‘’sevicios’’, Google, hacendados, terratenientes, banqueros, Anchorena, Martinez de Hoz, Werthein, Bunge y Born, Perez Companc, Dreyfus, partidocracia, constitución del ’53, Teoría de los dos demonios. El desafío es develar dónde, quienes y cómo se inventaron (y aniquilaron) realidades a lo largo de la historia nacional, al menos. A partir de ahí, pensar un proyecto de país y de continente con algo de Socialismo…
La avalancha de ideas se detiene justo ahí, cuando veo algo entre las sombras. Al llegar a una esquina que no me acuerdo, en un momento indeterminable de la noche, lo veo. Venía caminando con alguien que no logré identificar. Lo seguí por detrás unos metros, y lo intercepté:
- Usted es John William Cooke?
- Si.
Con el brazo extendido, como si me estuviera esperando, me invita a entrar al bar de la esquina. Los tres encaramos a la mesa que da a la ventana, naturalmente. Al unísono, nos sentamos. Apoyo los codos sobre la mesa, me inclino hacia él y le pregunto con voz apresurada:
- Conocía a Rodolfo Walsh? Cómo era?
Respirando lentamente y suspirando cierta decepción, me contesta:
-No te parece que hay cuestiones mas profundas para averiguar?
Se esfumaron en el aire. Humillado, me alejo del bar con la frustración de haber desperdiciado una oportunidad histórica. “Hay que prepararse para estar preparado”, pienso.
25-1-08
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