domingo, 25 de mayo de 2008

45 MINUTOS DE REPUDIO EN CÓRDOBA


Esto fue lo que duró el combate contra la policía, luego de la sanción del aumento del cospel en Sesión Extraordinaria y con la oposición ausente del recinto.

El 14 de febrero pasado, la movilización popular logró detener el aumento del boleto de transporte público en la ciudad de Córdoba. Medida antipopular impulsada por el intendente de la ciudad, Daniel Giacomino y su bloque en el Concejo Deliberante. Cabe destacar que a pesar de ser el transporte de Córdoba el más caro del país, esto no redunda en mejoras en el servicio, debiendo soportar los usuarios largas esperas, unidades precarias, etc.

A pesar de la movilización masiva, el 23 de mayo el Concejo Deliberante aprobó el aumento del boleto de $1,20 a $1,50. Para lograrlo debieron montar un fuerte operativo policial y recurrir a la represión, deteniendo a 4 manifestantes de diferentes organizaciones sociales. Los mismos fueron liberados el 25 de mayo.

Muy escueta difusión tuvo este hecho en los medios masivos de Capital y Gran Buenos Aires. Por lo poco que fue visto, el denominador es común: La criminalización de la protesta. Clarín, citando al comisario a cargo de la represión transcribió: "Las personas que promovieron los disturbios pertenecían a diferentes grupos de izquierda y estudiantiles. Estaban organizados y venían con palos y las caras tapadas. Tenían claras intenciones de causar daño". En ningún momento “el gran diario argentino” puso en tela de juicio el aumento en sí. Lo mismo de siempre.

Desde nuestros lugares tenemos que apoyar las luchas con difusión para que el repudio sea de 24 Horas.



Fuentes:
* Prensa MPR Quebracho
* Clarín, versión digital 23-5-08

miércoles, 7 de mayo de 2008

LA CÓMODA ACCIÓN

Parece que todavía hay gente que no re-acciona. Se lo vió el último Martes. Después del anuncio del aumento de las retenciones por parte del ministro Lousteau, la virulencia de los sectores que representan al gran latifundio como la Sociedad Rural y sus tuertos aliados eventuales, fue aumentando.
Resulta que los pequeños productores, como las capas medias en general, se dan cuenta de la inundación cuando tienen el agua al cuello. Las retenciones a las exportaciones tuvieron un carácter uniforme desde que se implantaron por primera vez. Quiero decir, paga lo mismo un Werthein con 15000 has que un chacarero con 25 has. Entonces, por que no han sido tan intransigentes desde que fueron implantadas las retenciones...
Digamos que esto es un defecto de origen que nadie se preocupó por resaltar, o que no fue remarcado con suficiente énfasis. Hasta ésta semana. El despavilado descontento de los “chacareros” se junta con las ánimas golpistas de siempre. Evidentemente, es conveniencia mutua.
Capítulo aparte merece la reacción “espontánea” de los auténticos vecinos de la Capital. Hablo, por supuesto, de los estratos pauperizados de Palermo, Recoleta y Barrio Norte, quienes salieron a las calles con sus cacerolas para apoyar “al campo” contra el “resentimiento Montonero”. Condimentado con una grotesca acción de los medios masivos de comunicación, en éste freak show pudo verse lo mas rancio de la sociedad argentina, ideológicamente hablando.
Es cierto que diversos sectores a favor del Gobierno salieron a las calles a manifestar su apoyo. Proporcionalmente incierto es que fueron sólo ellos los que salieron a las calles, en algunos casos, no a favor del Gobierno, sino en contra de los sectores que coquetean con el golpe (sea éste de cualquier índole). En mi caso preferí pecar por acción antes que por omisión. En otros casos, como los de la izquierda de siempre, lo arreglaron con un panfletito caracterizando los cacerolazos y los cortes de ruta como una “nueva pueblada” contra “los K” y los “piquetruchos” (Partido Obrero dixit), ofreciendo muy a lo liberal, una alternativa Obrera y Socialista, pero sin tener la capacidad de movilización ni el calor en el pecho para ese fin.
Fue en verdad como un Deja Vu. Lo mismo pasó en el 2001, y en muchas otras oportunidades de la historia. La historia se repite, y en forma de tragedia, como diría Carlitos. Varias veces.
La izquierda eminentemente Trotskista junto con otros sectores increíblemente mas minoritarios se volvieron a desubicar. El librito no les dio ninguna solución para la caprichosa realidad argentina, y decidieron sentarse “a ver qué onda”. No se enfrentaron al enemigo histórico del Estado de Derecho, amigo a su vez de las armas y las desapariciones.
A pesar de que los frutos del enfrentamiento los recoja el Oficialismo, es un precio que todos deberíamos pagar por enfrentar a los anacrónicos fantasmas del golpe. Fantasmas que hoy, gracias a la mayoría del pueblo, huelen a naftalina.



28/3/2008

martes, 22 de abril de 2008

DESPERDICIO


Anoche estuve con el Gordo Cooke. Me lo crucé en una de las tantas esquinas de Buenos Aires en las que a veces me pierdo. En realidad, yo lo estaba buscando…no se bien si a él o lo que él dice, pero mi intención era hacerle un par de preguntas.
Hacía varios días que venía sintiendo ésa incomodidad que percibe uno cuando flota, cuando no tiene tracción. Querés avanzar y no podés. Pensaba en la importancia de ésa gente que sí hizo tracción en la historia argentina, y pum!, me surgió la idea de ir a buscar al Bebe.
Anduve por todos lados. Fui a Azopardo, donde se reflotó en mí el día que se llevaron al General, entre escoltas de payasos macabros y cierta base movilizada. Pasé por enfrente de Belgrano, por la Pirámide rodeada por un círculo interminable de contradicciones que hasta ahora, no logro comprender: Una Abuela, recibiendo un premio de un órgano que ayudó a ‘’desaparecer’’ a su nieto, sentada al lado del creador de la falacia de la ‘’Tortuga”, siendo aplaudida porque defendía los derechos humanos, hoy hecho ficción.
Llegué a la triple frontera, allá en Angel Gallardo. Que vergüenza me dió. Un halo congelado me cacheteó la cara. El edificio se impone desafiante frente al Hospital Naval, pero el plan de estudios sigue siendo europeizante, muy poco útil para este lado del mundo. Es una fábrica de encuestadores y peregrinos, no de revolucionarios. Y nosotros no nos sacamos las orejeras. Acá, a los Dioses no los mataron, son los de siempre. Las herramientas, las mismas que hace 25 años, como si el tiempo girase en redondo (hasta que se corte el eje)... Las luchas internas (usualmente por el chanchito) cegan el objetivo final, y los planes de estudio se vuelven cada vez mas obsoletos, sólo sirven para masturbarse. Hacer teoremas que flotan, sobre la miseria planificada. Mientras no hagamos un piso donde traccionar, no iremos a ninguna parte. La guerra es contra la normalidad. Y la normalidad es genocidio.
Con mucha voluntad, la (pierna) izquierda le hace el juego a la derecha y vuelvo a patear. No debía olvidarme de lo que estaba buscando. Frenético, muevo la cabeza para encontrar alguna mirada de contenido cómplice en alguien. Con odio, triste, amargado, camino con la cabeza agachada. Una frase: ‘’Estas provincias desean pertenecer a Gran Bretaña, recibir sus leyes, obedecer su gobierno…”, mejor paro.
Carlos María de Alvear, autor de la visionaria frase, tiene la estatua mas estética de Buenos Aires. “La visibilidad es todo”, sentencio. Si no te haces ver, no existís. Acaso hay monumentos al Chacho, a Varela, a Moreno y muchos otros invisibilizados por la historia mitrista?. Peor aún, hace mucho que no leemos, por ejemplo, la constitución del ’49, la historia de Cuba, de los paises de África, Vietnam, América Latina. No nos van a enseñar.
Revolviendo en el arcón del pasado nacional, me doy cuenta que me falta mucho por comprender y aun más por (de)construir. Mientras hago catarsis caminando a ninguna parte, sigo buscando señales que ordenen mis reflexiones, ¡que dificil que es todo!. Con esta charanga del Posmodernismo, la tecnología y demás yerbas, el concepto clásico del Poder ya no sirve. Carente de argumentos filosóficos, pienso: El Poder lo tiene quien crea realidades…y las justifica. Medios masivos de comunicación, clase política, gurúes económicos, Holdings, Empresas off shore, los ‘’sevicios’’, Google, hacendados, terratenientes, banqueros, Anchorena, Martinez de Hoz, Werthein, Bunge y Born, Perez Companc, Dreyfus, partidocracia, constitución del ’53, Teoría de los dos demonios. El desafío es develar dónde, quienes y cómo se inventaron (y aniquilaron) realidades a lo largo de la historia nacional, al menos. A partir de ahí, pensar un proyecto de país y de continente con algo de Socialismo…
La avalancha de ideas se detiene justo ahí, cuando veo algo entre las sombras. Al llegar a una esquina que no me acuerdo, en un momento indeterminable de la noche, lo veo. Venía caminando con alguien que no logré identificar. Lo seguí por detrás unos metros, y lo intercepté:
- Usted es John William Cooke?
- Si.
Con el brazo extendido, como si me estuviera esperando, me invita a entrar al bar de la esquina. Los tres encaramos a la mesa que da a la ventana, naturalmente. Al unísono, nos sentamos. Apoyo los codos sobre la mesa, me inclino hacia él y le pregunto con voz apresurada:
- Conocía a Rodolfo Walsh? Cómo era?
Respirando lentamente y suspirando cierta decepción, me contesta:
-No te parece que hay cuestiones mas profundas para averiguar?

Se esfumaron en el aire. Humillado, me alejo del bar con la frustración de haber desperdiciado una oportunidad histórica. “Hay que prepararse para estar preparado”, pienso.


25-1-08